


En su alocución, González quiso dedicar el premio “al mayor activo de cualquier empresa de servicios, y más si cabe en nuestro caso, que es su personal”, haciendo especial mención al departamento de Servicios por su labor de acción inmediata en el desescombrado de la ciudad y retirada de todo tipo de residuos de los domicilio derrumbados y afectados, así como por la limpieza y mantenimiento de los emplazamientos de refugio a personas sin hogar, como el de La Torrecilla; al departamento de Interiores por la puesta en marcha de los edificios públicos para atender a los ciudadanos y la limpieza en colegios y resto de instalaciones de uso público con la mayor normalidad posible dentro de la casuística, y su labor de atención a desplazados; y al departamento de Tráfico por el amplio despliegue para reestablecer la circulación en la ciudad y la ardua labor humanitaria en la confección y entrega de alimentos para sus conciudadanos más necesitados, “dejando en segundo plano las circunstancias personales, que no han sido diferentes a las del resto de vecinos a los que estaban atendiendo de manera completamente altruista”.
Al acto de entrega celebrado en el salón de actos de la Universidad de Lorca asistió una representación de los trabajadores. El gerente reivindicó, así mismo, este reconocimiento para toda la plantilla por su quehacer diario como empresa pública de servicio al ciudadano, sin la connotación añadida del carácter especial por su intervención tras los sismos.